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Las numerosas mujeres que son víctimas de la ley sobre la blasfemia




Lahore (Agencia Fides) - Asia Bibi no es la única. Son muchas las mujeres cristianas, las madres de familias que, como ella, son víctimas inocentes de la ley sobre la blasfemia. Para algunas de ellas, el proceso terminó con la absolución pero para otras termino con la condena. Algunas están en espera de un veredicto, mientras que otras se ven obligadas a vivir escondidas por las amenazas de los extremistas. Según la información que Fides toma de la "Comisión Justicia y Paz”, las mujeres cristianas acusadas y encarceladas entre 1987 y 2010 son 15 (a las que se añaden una mujer musulmana y una hindú), pero muchos otros casos quedan sin contabilizar porque no terminan con una denuncia oficial. A continuación publicamos algunas de las historias más clamorosas referidas a la Agencia Fides.



– En agosto de 2010, Rubina Bibi y su hijo de un año y medio han sido liberados de una cárcel en Gujranwala, en el Punjab. Un tribunal determinó que la mujer había sido encarcelada en marzo de 2010, sobre la base de un falso testimonio de un vecino que, después de una discusión por motivos insignificantes, la acusó de insultar al profeta Mahoma.






– En julio de 2010 el Tribunal Supremo de Lahore ordenó la liberación después de 14 años de prisión, de una mujer acusada de blasfemia: Zaibul Nisa, una mujer de 60 años, fue encarcelada sin un juicio previo, en el pasillo para los enfermos mentales de la cárcel local en 1996. En aquella época fue acusado por un vecino de haber profanado el Corán y las autoridades, sin pruebas, decidieron arrestarla.

– Martha Bibi Maíz, casada y madre de seis niños de la aldea de Kot Nanka Singh, en Punjab, sigue sufriendo en la cárcel. Fue detenida el 23 de enero del 2007 bajo la acusación de blasfemia contra el Profeta. La mujer había pedido a los trabajadores de una obra para la construcción de una mezquita cerca de su casa, la restitución del material que no le habían pagado. El imán de la mezquita se negó a pagar y la acusó de blasfemia. Martha había sido puesta en libertad tras el pago de un depósito de 100 mil rupias (unos 1200 dólares). Después de las protestas y amenazas de los extremistas, fue detenida de nuevo y ahora está a la espera de un veredicto del Tribunal de Lahore.

– En agosto de 2009 un grupo de musulmanes atacó la casa de Akhtari Malkani, una anciana cristiana del distrito de Sanghar en la provincia de Sindh, porque la acusaban de haber profanado el Corán.

– En febrero de 2009, dos chicas cristianas, Amara y Sitara, estudiantes de enfermería en el Fatima Memorial Hospital de Lahore, fueron acusadas de profanar los versículos del Corán por parte de algunas estudiantes musulmanas. Amenazadas con hacer estallar un caso de blasfemia, se vieron obligadas a abandonar la escuela.

– En mayo de 2007, algunas estudiantes musulmanas de una madraza adyacente a la Mezquita Roja de Islamabad, acusaron de blasfemia a algunas chicas del “Pakistan Institute of Medical Science”: las autoridades cerraron la escuela por dos semanas, suspendieron al director y a cuatro estudiantes cristianas. La acusación, señalan las fuentes de Fides, es una forma de discriminación contra la mujer cristiana y un modo de negarles el derecho a la educación.

– En el 2006, Naseem Bibi, una mujer cristiana del distrito de Kasur, casada y con tres hijos, quería evitar que algunos jóvenes musulmanes dibujasen una cruz en un contenedor de basura. Los jóvenes la insultaron y posteriormente tomaron una imagen de la Kaaba, en La Meca, manchada con excrementos, indicando a la mujer como autora del gesto. Naseem fue acusada de blasfemia y arrestada. En la cárcel fue violada y golpeada. Fue puesta en libertad porque era inocente después de nueve meses de prisión.

– En junio de 2005 algunas de las Hermanas de San Pablo de Karachi, que tiene una tienda de publicaciones cristianas, fueron acusadas de blasfemia, ya que, según algunos musulmanes, los CDs y videos a la venta eran blasfemos y se usaban para hacer proselitismo. El caso provoco un grande eco y muchas protestas y las hermanas se han enfrentado en varias ocasiones a intimidación y amenazas.

– En junio de 1995, a Catherine Shaheen, una maestra de Lahore, se le negó el pago de su salario por ser de religión cristiana. Después de sus protestas, fue acusada de blasfemia y se por ello se ha visto obligada a vivir en la clandestinidad debido a las amenazas de los militantes fundamentalistas. (PA) (Agencia Fides 15/11/2010)

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