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Ser católico en Paquistán puede costarte la vida

No es una frase hecha. No hay mes del año sin que llegue a nuestras oficinas (Ayuda a la Iglesia necesitada) información sobre algún caso de violencia o discriminación contra la minoría católica de Paquistán. La misión de Ayuda a la Iglesia Necesitada es estar junto a ellos en sus necesidades materiales, unirnos en la oración y apoyarles en la concienciación en Occidente sobre la falta de libertad religiosa.

Mientras un solo católico de Paquistán quiera vivir en su tierra, nosotros permaneceremos junto a él.
 
Paquistán en cifras

Nombre oficial: República Islámica de Paquistán.

Capital: Islamabad.

Superficie: 803.940 km2.

Población total: 160.000.000 de habitantes.

Religiones:

- Musulmanes: 97%.

- Católicos: 0,7%.

- Otras denominaciones cristianas: 1,8%.

- Otras: 0,5%.

La Iglesia Católica en Paquistán

La Iglesia se divide en este país asiático en 2 archidiócesis y 4 diócesis con sus seis obispos, más un vicariato apostólico en Quetta.

Más de 270 sacerdotes dan cobertura a todos los fieles, ayudados por 735 religiosas de 27 congregaciones y un ejército de catequistas laicos.

Las vocaciones religiosas no faltan y los seminarios mayores y menores están llenos de jóvenes que aspiran a ser sacerdotes para servir a sus comunidades.

Todos ellos sostienen, entre otras iniciativas:

534 escuelas, 8 colegios, 53 albergues, 7 institutos técnicos y de capacitación profesional, 8 centros catequéticos, 10 hospitales, 27 clínicas, 17 centros de formación y multitud de centros de ayuda social, ayuda a la infancia, a mujeres, a la tercera edad, a minusválidos, a pobres, a ciegos, a drogadictos y leproserías.

La tragedia de Gojra

Mussa tenía cuatro años.

Mussa era un niño paquistaní de ojos vivos e inquietos. A sus cuatro años era el orgullo de sus padres y el juguete de sus dos hermanas mayores. Omaya era su favorita y, con sus recién cumplidos diez años, era una estudiante prometedora que destacaba en la sencilla escuela local a la que asistían en Gojra, pequeña ciudad no lejos de Faisalabad.

Ni ellos, ni su familia, ni sus vecinos del barrio cristiano en el que vivían entendieron nada de por qué un caluroso 31 de julio de 2009 una gran masa de musulmanes exaltados se agolpaba furibunda ante sus casas y con una violencia inusitada les tiraban piedras mientras les insultaban llamándoles “perros infieles”.

“¿Qué les hemos hecho, papá?“, le preguntarían sin duda a su padre, y su respuesta vacía quedaría flotando en el aire, que empezaba a estar cargado de olor a queroseno y fósforo por las bombas incendiarias que estaba arrojando contra sus casas.

Todo parece que se originó en una boda cristiana en la que a uno de los invitados se le ocurrió la “terrible idea“ de arrojar a los novios confeti hecho con papel de periódico. En uno de esos recortes de papel se mencionaba el nombre de Alá y como el confeti quedó en el suelo y fue pisado por los invitados de la boda, un musulmán denunció el hecho como una blasfemia contra lo más sagrado. Amparados por la ley anti-blasfemia, que cada año se cobra cerca de mil denuncias, la mayor parte de ellas falsas, un nutrido grupo de jóvenes y hombres del pueblo fueron arengados en el discurso de la mezquita el viernes, e inmediatamente se lanzaron contra la inocente comunidad de católicos al grito de “¡Muerte a los infieles!“

Las piedras volaron de un lado y otro. La policía asistía, sin actuar, al espectáculo que se prolongó más de tres horas, según narró el padre superviviente de esta familia, a quien, además de a sus dos hijos, le asesinaron a su padre de un disparo en la sien, a su mujer, a su hermano y a su cuñada que fueron quemados vivos en su propia casa.

La violencia fue salvaje, “entraban en las casas, quemaban todos nuestros enseres, pisoteaban la biblia y nuestros crucifijos, e incluso algunos se permitieron hacer actos obscenos delante de nuestras familias. También prendieron fuego a una iglesia protestante que estaba cerca de nuestro barrio“.


Omaya acababa de cumplir 10 años.

A día de hoy, aún no se ha celebrado el juicio. Desconfían de los jueces y de la policía y es difícil esperar una sentencia justa contra los culpables. El señor Almas, está ahora escondido y sufre las amenazas de los violentos.

Perseguido por el delito de haber presenciado cómo le han asesinado a todos sus seres queridos y desposeído de sus bienes, su vida sólo encuentra sentido en la cruz de Jesucristo y en el apoyo y oraciones de sus hermanos en la fe que no le han abandonado. Entre lágrimas mientras me narraba su tragedia decía: “Nada ni nadie me separará del amor de Dios”.

Constructores de esperanza

Los católicos constituyen en Paquistán la clase social más baja. Muchas veces, para ganarse la vida tienen que realizar los trabajos más penosos como jornaleros de los grandes terratenientes musulmanes, que en muchas ocasiones explotan e hipotecan a los cristianos y a sus familias, obligados a trabajar de por vida para ellos a cambio de salarios miserables.

Otra de las labores que realizan es la fabricación de ladrillos de forma manual, de sol a sol, con temperaturas que en verano sobrepasan los 50 grados. Hombres, mujeres y niños dan forma a los ladrillos que les encargan a cambio de unas pocas rupias, que apenas si les dan para vivir.

En las ciudades son muchas las mujeres cristianas que, desde niñas, trabajan como servicio doméstico en las familias musulmanas, estando sujetas a frecuentes abusos y presiones contra su fe. Su acceso a la universidad o a puestos laborales viene marcado por su condición de cristianos, una condición que se desprende de sus nombres propios y que, además, consta en su pasaporte.


La ley anti-blasfemia –por la que cualquier ofensa de palabra u obra contra Alá, o el Corán, denunciada por un musulmán y sin necesidad de testigos o pruebas adicionales– puede suponer el juicio inmediato y la posterior condena a prisión de cualquier persona.


La aplicación de la ley, de la que cada año se registran más de ochenta casos, provoca graves injusticias, coarta la libertad de ciudadanos inocentes e incluso genera apedreamientos, incendios de casas y asesinatos de cristianos, cuyo único delito es querer vivir su fe en libertad.


Frente a todo ello y, lejos de amilanarse, la fe católica se vive con una fuerza extraordinaria. Muchos de los recintos religiosos, con sus iglesias y sus centros de ayuda, tienen que estar literalmente amurallados y protegidos con vigilantes armados con metralletas e incluso con vigilancia adicional de la policía o el ejército.


Por todo ello podemos afirmar, sin duda, que la situación de los católicos en Paquistán es una de las más difíciles en todo el planeta. Solo gracias a una fe inquebrantable forjada en el dolor, en el sufrimiento por la falta de libertad y el acoso, y sustentada en la esperanza, hace que sigan siendo reflejo del mensaje de Jesucristo en aquel rincón de Asia.

Javier Menéndez Ros

Director Ayuda a la Iglesia Necesitada España
Discriminados en el trabajo

El pasado 24 de mayo llegó a la sede de AIN un testimonio directo desde Paquistán. Lo firma un joven católico del que omitimos su identidad por precaución. Este es su contenido:

"Cuando viniste a Paquistán y tuvimos el encuentro en nuestra oficina, mencioné los problemas que nuestros jóvenes afrontan en Paquistán, y te comenté brevemente que hay menos proporción de católicos estudiantes y esto se debe a que hay muy pocos recursos de financiación, y aquellos que estudian o han estudiado no consiguen trabajo.
 No importa que te lo merezcas, porque te piden referencias para conseguir trabajo. Si consigues tales referencias te dan un trabajo, pero pronto los celos de los compañeros comienzan a hacer que se pregunten cómo un católico ha llegado hasta allí. Empiezan a perturbarte diciendo cosas que no son aceptables.
 Te contaré mi ejemplo. Yo he hecho un máster en Comercio, pero aún no he conseguido un trabajo apropiado, porque no tengo ninguna referencia, y porque estoy trabajando en la Delegación de Juventud Católica de Lahore desde hace seis meses. Tres meses lo hice voluntariamente porque amo servir a mi comunidad, y ahora gano 4.500 rupias paquistaníes al mes (unos 54 dólares), lo que no es suficiente para alimentar a mis padres, a mi hermana y a mí mismo. Tengo que dar de comer a mi familia. No es un asunto solo mío. Si así fuera, no habría ningún problema en trabajar en estas condiciones pero, como hijo de mis padres, estoy en la obligación de alimentarles.
 Dios sabe cuánto hicieron ellos para que yo estudiara sin apenas tener recursos para poder proporcionarme un futuro mejor, para que yo pudiera algún día llegar a ser algo y aprender a cuidar de mí mismo y de ellos. Pero todo lo que les he dado no es nada.
 Soy tan solo uno de los muchos ejemplos que hay de chicos y chicas jóvenes que se enfrentan a este problema.
 Así que, hazme un favor: si puedes cuenta esto en la campaña que estáis llevando a cabo en España. Di que este es un problema fundamental que los jóvenes católicos tenemos en Paquistán. Primero que hay muy pocos recursos financieros para que los padres puedan dar a sus hijos unos buenos estudios, y segundo que los que estudian, no consiguen trabajo fácilmente.
 Siento luz y tranquilidad al compartir esto contigo. Que Dios te bendiga por el trabajo que estás haciendo. Mis bendiciones".

Construcción de la iglesia de San Juan, en Kali Mori (Hyderabad)

El Padre John Murad, rector de la parroquia de San Francisco Javier en Hyderabad, nos asegura que una iglesia es esencial para el crecimiento espiritual y pastoral de la comunidad de Kali Mori, formada por unas 1.000 personas. 138 familias católicas pretenden tener un lugar de reunión para la oración y las actividades pastorales. Los cristianos allí están muy marginados en medio de una mayoría hindú. NECESITAN 20.000 €.

Residencia de estudiantes del centro catequético en Kushpur

Los misioneros Dominicos levantaron este centro en 1952. Unos 800 catequistas se han servido de las enseñanzas de este centro desde entonces. Actualmente, 34 estudiantes de las siete diócesis de Paquistán participan en sus actividades. Después de tantos años, el suelo y las paredes de todo el edificio se encuentran dañados. Además, la carretera que se encuentra a unos metros, supone un peligro para los catequistas, que nos piden ayuda para construir un muro de seguridad.

NECESITAN 5.000 €.

Apoyo para el campamento catequético para jóvenes

Para incrementar la formación espiritual de los jóvenes de la Archidiócesis de Lahore, los sacerdotes organizan campamentos, seminarios y otras actividades, de manera que los jóvenes aprenden a extender la Palabra de Dios entre ellos.

Nos piden ayuda “para los jóvenes y con los jóvenes, en la construcción del Reino de Dios”. NECESITAN 6.000 €.

Construcción de un pozo para el seminario de Cristo Rey, en Karachi

El seminario de Cristo Rey, en Karachi, es el único Instituto Nacional Católico de Teología que existe en Paquistán y sufre escasez de agua, al igual que el resto del país. A veces la conexión de agua del municipio tiene cortes lo que les obliga a comprar agua a un precio desorbitado. Los cultivos que poseen se estropean y quedan inutilizados.

Nos piden ayuda para construir un pozo que solucionaría sus problemas de agua para que los candidatos del seminario puedan beber, lavarse y cuidar las cosechas.

NECESITAN 8.000 €.

Construcción del seminario menor en Karachi

El edificio actual se ha quedado pequeño para el creciente número de estudiantes que piden solicitud de admisión. Muchos de ellos no son admitidos, simplemente porque no hay una habitación para ellos. Los candidatos vienen de zonas muy pobres y no están intelectualmente preparados, de modo que se exige a todos que pasen por el seminario menor antes de llegar al seminario mayor.

NECESITAN 25.000 €.

Salón parroquial en la parroquia de Tando Allah Yar

El Padre Domingo Arnaiz, párroco de la parroquia de San José, siente la gran necesidad de construir una sala para promover la formación y el trabajo de las mujeres cristianas en esta área de Paquistán. Las mujeres vienen desde muy lejos para participar en las celebraciones litúrgicas.

NECESITAN 25.000 €.

Mobiliario para la oficina de la Comisión Católica para la Biblia

La Comisión Católica para la Biblia en Paquistán, en Lahore, está en marcha desde abril de 2002. Erigida por la Conferencia Episcopal Paquistaní, se encarga de coordinar y organizar todos los programas destinados a extender la Palabra de Dios. Cada vez tienen más trabajo, y ahora necesitan nuevos equipos y muebles para facilitar el crecimiento de la oficina. En la actualidad una de sus mayores labores consiste en la traducción de la Biblia a la lengua urdu. NECESITAN 4.500 €.

Dios sigue llorando en la Tierra

Si hay un libro en el que haya quedado escrito el carisma del Padre Werenfried, fundador de Ayuda a la Iglesia Necesitada, ése es Dios llora en la Tierra. Entre sus líneas y textos se vislumbra el sentir de un Dios por sus hijos y por su Iglesia, descrito con las palabras de un sacerdote que enjugó sus lágrimas en los rostros de miles de seres humanos sufrientes que vagaban por las ciudades, pueblos y campos de la Europa machacada por la II Guerra Mundial.

Editado por primera vez hace más de cincuenta años, Ayuda a la Iglesia Necesitada ha decidido publicar una nueva edición en castellano, "para prolongar la vida de un manual de Caridad bien entendida, luminosa y efectiva, fundamentada en la oración y la acción".

En esta nueva edición ha participado el cardenal Oscar Andrés Rodriguez Maradiaga, arzobispo de Tegucigalpa. Un texto cargado de espiritualidad y verdad que precede al espíritu escrito de Ayuda a la Iglesia Necesitada: Dios llora en la Tierra.

Donativo: 16 € (gastos de envío incluidos).

Corriente de oración y caridad

Todos los días, a las 12 de la mañana, los colaboradores y voluntarios de Ayuda a la Iglesia Necesitada en España rezan juntos el Ángelus. Un momento de oración al que también se unen los benefactores que están con nosotros en ese momento.

Se reza por el Santo Padre, por sus intenciones, por los misioneros, por los que sufren y, también, por todos los benefactores y amigos de nuestra institución, vivos y difuntos, así como por los benefactores que ese día cumplen años. Rezamos por los que en vida y tras su fallecimiento, a través de sus legados, hacen posible que enjuguemos las lágrimas de los más necesitados. Durante 2009 recibimos, por testamentos, 2.658.202,35 €, de 23 benefactores. Se trata de una corriente de oración a la que usted, esté donde esté, está invitado a participar, y que nos une con nuestros hermanos pobres, necesitados y perseguidos. Ellos ya rezan por nosotros. Recemos nosotros por ellos.

Más en http://www.ain-es.org

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