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LA PERSECUCIÓN DE LOS CRISTIANOS EN INDIA Y LA COMPLICIDAD DE LAS AUTORIDADES CON LOS CRIMINALES

Mientras eran quemados vivos sacerdotes católicos y monjas (algunas, además, violadas en público) o se troceaba a los pastores protestantes a machetazos, la respuesta de la policía era la de masacrar a los manifestantes que protestaban en la calle de manera pacífica contra el progrom que con total impinidad realizaban los "radicales" hindúes en diversos Estados indios. 


Así, nos encontramos con la curiosa paradoja de que las Hermanas de la Caridad que fueron arrojadas del interior de un tren por los "radicales" y brutalmente apaleadas, terminaron detenidas y acusadas de convertir a unos niños a los que llevaban a un centro médico. 


Mejor suerte que las hermanas de la orden de Madre Teresa corrió la hermana Selma, de 50 años de edad, que aparece en la imagen, y que únicamente fue violentamente golpeada por la policía cuando se manifestaba en Mangalore contra las matanzas de cristianos en varios Estados de la India. 


La hermana Selma, se recupera de las graves lesiones producidas en la espalda y piernas producidas por las "fuerzas del orden" y afirma: "Ni los radicales hindúes ni la policía no van a desmoralizar". Y es que la hermana Selma pertenece a una comunidad, la de Mangalore, que es el corazón de la catolicidad india, y es descendiente de esos 60.000 cristianos que el sultan Tipu (1750-1799) obligó a recorrer 300 kilómetros desde Mangalore hasta Srigapataman con las manos atadas. Sobrevivieron sólo 15.000.


Ésta niña es una de las víctimas de los ataques hinduístas. Puede encontrarse todavía en la jungla o en uno de esos campos de refugiados donde en cuatro ocasiones los "radicales" han intentado envenenar el agua. Pero también pudiera estar en el campo de desplazados donde los "radicales" robaron todas las provisiones alimenticias con el consentimiento de la policía que custodiaba y "defendía" a los refugiados.


Quienes han escapado a la muerte y los que han padecido la inusitada violencia policial, afirman claramente que las instituciones indias son culpables, y esta declaración se ha venido repitiendo desde hace demasiado tiempo sin que nadie la haya escuchado. Por lo tanto, sería sumamente conveniente que cada uno de nosotros envíe un mensaje de protesta a la embajada India de nuestro país exigiendo al Gobierno indio que no persista en la violación de los derechos humanos de sus propios ciudadanos, aunque sean cristianos. 


http://xinhuar.blogspot.com

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