Una ‘Vigilia de oración por los cristianos perseguidos y por la libertad religiosa’ se realizó entre la noche del sábado 5 y domingo 6 de febrero, en la iglesia romana de San Gregorio VII.
Organizada por el Movimiento del Amor Familiar, la vigilia fue abierta por monseñor Giovanni D’Ercole, obispo auxiliar de la diócesis de L’Aquila y por Stefano Tarani, fundador del dicho Movimiento en ocasión del quinto aniversario del asesinato del sacerdote italiano Andrea Santoro, en la localidad turca de Trebisonda y en memoria de todas las otras víctimas cristianas.
“Parece una paradoja la dificultad de ser cristianos en Italia, en donde muchas veces nos avergonzamos de serlo”, recordó monseñor D’Ercole apenas llegado desde Washington en donde participó al National Prayer Breakfast, encuentro de oración con 300 representantes de las religiones de diversos credos y al cual participaron autoridades civiles iniciando por el presidente Barack Obama.
El obispo auxiliar de L’Aquila y conocido periodista recordó en sus emocionadas palabras como diversos países de la Unión Europea se opusieron a hablar de mártires cristianos e invitó a los católicos a pasar de un cristianismo teórico a uno de testimonio auténtico, a identificarse como cristiano.
